La Murga Porteña 

“Como Conviven Y Se Retroalimentan Los Distintos Lenguajes Artísticos En La Murga”

 

Como Llevar La Murga A La Escuela

Maria Soledad Tubio

 

Las manifestaciones culturales más importantes, siempre se han hecho a través de las artes; el artista expresa en su obra cosas que de otro modo debería tener que explicar.

Cuando un pueblo protesta con violencia obtiene del gobierno más violencia; pero cuando opina y protesta pacifica e inteligentemente a través del arte encuentra que se puede canalizar tensiones y generar alegría y que los gobernantes lo aplauden.

Esto es la murga, la forma en que el pueblo expresa su descontento con alegría y obteniendo el aplauso de aquellas personas a las que está criticando.

 

1º Definición de Arte

Se nos ha acostumbrado a no comprender bajo el nombre de arte más que lo que oímos y vemos en teatros, conciertos y exposiciones, o lo que leemos en los poemas y novelas. Pero esto no es más que una parte ínfima del arte verdadero, por medio del cual trasmitimos a otros nuestra vida interna, o recogemos la vida interna de otros. Toda la existencia humana está llena de obras de arte, desde las canciones que se cantan a los niños para dormirlos, hasta las ceremonias religiosas y públicas. Todo es igualmente arte.

Así como la palabra no obra solamente sobre nosotros en los discursos y los libros, sino también en las conversaciones familiares, así también el arte en el amplio sentido de la palabra impregna nuestra vida eterna, y lo que se llama arte en sentido restringido está lejos de ser el conjunto del arte verdadero.

Durante largos siglos, la humanidad sólo se fijó en una porción de esa enorme y diversa actividad artística: en la porción de obras de arte que tenían por objeto la transmisión del sentimiento religioso. Los hombres negaron importancia a todas las formas de arte que no eran religiosas, a las canciones, a los bailes, cuentos de hadas, etc.; y únicamente por azar los grandes maestros de la humanidad censuraron ciertas manifestaciones de este arte profano, cuando se les antojaban opuestas a las concepciones religiosas de su tiempo.

Así los sabios antiguos, Sócrates, Platón, Aristóteles, entendieron el arte, y así lo entendieron los profetas hebreos y los primeros cristianos, así lo entendieron todavía los islamitas, así lo entiende el pueblo en nuestras campiñas rusas. Recuérdese que maestros de la humanidad, Platón por ejemplo, y naciones enteras como los mahometanos y budistas han negado a las artes el derecho de existir.

Sin duda esos hombres y esas naciones tenían culpa condenando a las artes, que era querer suprimir una cosa que no puede suprimirse, uno de los medios de comunicación más indispensables entre los hombres. Su error era, sin embargo, menor que el que cometen ahora los europeos civilizados favoreciendo las artes con tal que produzcan la belleza, es decir, con tal que procuren placer. Antes se temía que entre las diversas obras de arte hubiera algunas que pudiesen corromper a los hombres, y por impedir su acción deletérea se condenaba al arte; pero hoy el temor de privarse de un placer nimio basta para hacernos favorecer todas las artes, a riesgo de admitir algunas extremadamente peligrosas. Error mucho más grosero que el otro y que produce consecuencias mucho más desastrosas. (*)

(*) FuenteL*( (*) León Tolstoi, ¿Qué es el arte?, antigua edición perteneciente a una colección privada que se halla actualmente en la Biblioteca del Maestro de la Ciudad de Buenos Aires.

El Arte es el acto o la facultad mediante la cual el hombre imita o expresa y crea copiando o fantaseando, aquello que es material o inmaterial, haciendo uso de la materia, la imagen, el sonido, la expresión corporal, etc., o, simplemente, incitando la imaginación de los demás. Un arte es una expresión de la actividad humana mediante la cual se manifiesta una visión personal sobre lo real o imaginado.

         El término arte procede del término latino ars. En la Antigüedad se consideró el arte como la pericia y habilidad en la producción de algo.

La cultura popular o el arte popular, ese conjunto de símbolos y prácticas creados y recreados por el pueblo, está irremediablemente ligada a los procesos históricos, sociales y económicos que atraviesan la latitud quien la ve nacer.

2º Definción de Carnaval

La risa y la alegría son en el contexto de las celebraciones carnavalescas significado resultante de un trabajo social. Pueden significar, una estrategia para  mostrar, hacer visible la tensión entre lo popular y lo oficial, entre la estética y la comunicación, entre el orden cotidiano y la trasgresión. Y es la risa y la alegría, particularmente en Latinoamérica, una forma de resistencia al poder cuando es una organización popular, una murga barrial en el paisaje urbano, o una cuadrilla de copleros chayando sus cajas para que suene más alegre el carnaval en nuestras inmensidades altiplánicas del noroeste.

En nuestras representaciones urbanas el pueblo siente que le han arrancado todas las flores de los jardines. Nuestros temas profundos situaciones límites que vivimos colectivamente, la gente desaparecida, los silencios impuestos por dictaduras y gobiernos autoritarios son reivindicados por las murgas y otros géneros de la teatralidad popular. Como género contestatario el Carnaval sufrió censura siempre y casi siempre la eludió. Pero regó a la metáfora con reivindicación y resistencia. Una de nuestras más hermosas flores porteñas es el humor como resistencia popular. Tomándole el pelo al pesimismo, con esa condición distinta de la risa, no todo está perdido.

Como fenómeno cultural su origen se remonta a un conjunto de celebraciones muy antiguas surgidas en Europa que reconocen dos vertientes fundamentales: la primera, celebraciones de las sociedades clásicas paganas (Grecia y Roma, las saturnales romanas y las bacanales dionisíacas de los griegos); la segunda, la vertiente cristiana. La palabra procede de la expresión latina carnem levare, “quitar la carne”, aludiendo a la prohibición de comer carne durante los cuarenta días cuaresmales. Por lo general, se celebra durante los tres días, llamados carnestolendas, que preceden al Miércoles de Ceniza, comienzo de la Cuaresma en el calendario cristiano.

El Carnaval Latinoamericano tiene distintas etnicidades, propias de la expresión local de las culturas, del desarrollo histórico social común vivido por los grupos sociales.

En América del Sur hay dos grandes áreas donde se festeja en forma intensa el carnaval: el Área Andina en el Pacífico y el área Atlántica y Caribeña.

Resumiendo:

AREA ANDINA

1) Toda fiesta es en sí misma una máscara. Desfigura circunstancialmente la realidad pero no la anula

2) En el NOA el Carnaval está asociado a un complejo ritual religioso con la Madre Tierra. El Entierro y Desentierro del Carnaval... constituyen espacios y tiempos sagrados en los que se pide y agradece a la Pachamama por la alegría y el encuentro con las esencias del alma andina.

AREA ATLÁNTICA

1) En toda la región del Litoral argentino, siguiendo las grandiosas comparsas inspiradoras brasileñas, basadas en el poder comunicativo de la danza, el Carnaval se presenta en verdaderas obras de arte en movimiento.

2) La intención del sistema global es filtrar paulatinamente prescripciones sobre lo que se debe desear, hacer y pensar, de modo de transformar la autenticidad en masificación uniformada.

ÁREA RIOPLATENSE:

1) Específicamente en Uruguay y Buenos Aires el carnaval como resultado de inmigraciones europeas, africanos y la transculturación fruto de años de diferentes dominaciones nacen Murgas – comparsas – llamadas  - etc

Murga es" Araca", pero también es murga "Los Chiflados de Boedo" . ¿ O acaso Carnaval es sólo el de Montevideo¡ Río, Oruro, Cádiz, Venecia, Gualeguaychú, etc.,etc.,etc. Todos son diferentes entre sí. Cada uno tiene sus características, pero todos son Carnaval. Nos pueden gustar , o no ,eso es subjetivo y no está en discusión.

3º Definción de Murga

“La Murga es: una vitrola en la cabina del Concord; un

Sentimiento que se baila; una mariposa de colores sobre

Un traje gris; la tierra que zapatea”

(de un taller dado en el “Rojas” en 1998)

 

El diccionario de la Real Academia Española incorpora la palabra murga en los primeros años de 1880, su significado: un conjunto de músicos instrumentistas callejeros, destemplados, desafinados, más o menos numeroso, que salen a la calle en los días festivos, Pascuas. Cumpleaños, etc, tocando a las puertas de las casa acomodadas, con la esperanza de recibir propina u obsequio.

            Agrupaciones de pocos integrantes, que parodian a una orquesta con instrumentos de cartón. Además suele darse este nombre, a todo grupo o banda que toca música mala o ramplona.

            Se precisa la anotación hacia 1884, desaparece unos años después y finamente en posteriores ediciones reaparece con el valor de compañía de músicos desentonados.

            De acuerdo con J. A. Jorominas – J.A. Pascual la voz derivaría de musga, forma semipopular de música, que procede del latín, musa y este del griego, musa. Acerca de música observan que el vocablo ausente “en las principales fuentes medievales”, no constituye un castellismo en catalán, pues el cambio fonético (de música a musga) es común a los dos idiomas. (Diccionario crítico etimológico del castellano e hispano. Gredos. 1981)

            En la Argentina murga vale por comparsa popular carnavalesca. De este modo aparece, por ejemplo en D. Abad de Santillán: “conjunto, más o menos numeroso, de máscaras vestidas con disfraces humorísticos y que hacen gran ruido con instrumentos por lo común improvisados e inarmónicos”. Suele aludirse, despectivamente, con esta voz, a las agrupaciones políticas, instituciones sociales o culturales, tec., cuando su existencia no se significa precisamente por su unidad de pensamiento o acción. (Diccionario de Argentinismos, TEA, 1976)

Definción de Murga Porteña 

Como ninguna de estas definiciones refleja lo que es la murga porteña hoy o lo que fue. Para definirla tomaremos la recopilación de notas y fragmentos escritos o dichos por los verdaderos protagonistas de la historia, Murgueros y Murgueras, madres, padres, vecinos que hicieron a este fenómeno colectivo, verdadera expresión popular rioplatense del carnaval.

 

Murga; Sentimiento de rabia y orgullo porteño que se baila.

           La murga porteña, digo siempre que es algo así como la nieta rítmica de nuestra negritud casi desaparecida y una hija directa descarriada no reconocida del tango, con la condición casi putativa adosada a una rica historia de carnavales, que en Buenos Aires, han soportado siempre la carga de un festejo por lo menos intenso y desbocado. (Ariel Prat Febrero de 2003)

Detrás de esa apariencia de juego intrascendente, se esconde un discurso social muy serio, se recurre a la parodia para decir lo que no se puede decir, a la máscara de la risa para ocultar, en muchos casos, el discurso del poder.

(Nora Lía Sarmori en Revista El Corsito Nº10)

         La murga es el lugar donde se expresa la identidad, donde emergen las fuerzas de la sociabilidad argentina. (Jorge Dubatti en Revista el Corsito Nº6)

De pibe mi tío me llevaba al corso. Era un Corsito que armaba su escenario en Av. Del Tejar y Monroe en los primeros años de la década del sesenta. Bailaban allí las murgas. El animador sostenía con su voz la atención del público. Banderines de colores, música, números artísticos, destrezas físicas, disfraces, papel picado, y sobre todo gente de todas las edades compartiendo las noches del rey Momo. No muy lejos a de allí, a la vuelta de la estación de Belgrano R, en Juramento y Zapiola, paraba la clásica barra de la esquina con los muchachos de, más o menos de dieciocho años y nosotros, los pibes de doce, semillero de las futuras murgas (Coco Romero, Revista el Corsito Nº 7)

    Después de disfrutar de la comida se iban todos a la puerta de calle -la casa estaba en plena calle Olavarría- y allí admiraban con alegría el paso constante de las murgas y comparsas, y aplaudían con fervor desatado a la Juventud Oriente, que era la murga de la cuadra. "Los muchachos de entonces ensayaban muchísimo, casi desde la mitad del año -agrega-. El integrante más simpático, el que más recordamos hasta el día de hoy, se disfrazaba de indio. Parece una cosa así nomás, pero era todo un personaje". Tereza dice que ya en aquellas épocas las murgas contrataban gente de teatro para aumentar su atractivo: "la Juventud Oriente tenía un actor que aparecía disfrazado de bailarina española que era una maravilla". En realidad, cada agrupación tenía su rasgo característico. (Tereza Zocco, en Revista El Corsito

Debutó en la murga escapándose con Los Ambiciosos de Villa Martelle y a los 20 años organizó su propia agrupación. Fue uno de los líderes de la hinchada de Platense y hoy les da agua mineral a sus murgueros y combate a las drogas. Cuando baila parece que flota en el aire y resulta imposible no quedar prendado por su arte. Sueña con que algún día se identifique a Saavedra con el Polaco, con Platense y con su murga, Los Reyes del Movimiento. Ignora que eso sucede. (Daniel Pantera Reyes, Revista El Corsito)

Recuerdo que junto a Alberto Muñoz fuimos a tocar a Montevideo varias veces, y viendo esos espectáculos maravillosos de la murga uruguaya junto al “Chocho” Lazaroff, me preguntaba qué habría sido de aquellos murgueros del barrio de Liniers, donde yo vivía. Los recordaba desfilando bajo los foquitos de colores, dejando todo, y subiéndose al escenario para cantar sus críticas con total desfachatez en ese corso de la calle Carhué.

¿Qué característica tiene la murga porteña? ¿Es un género musical?

- Desde el punto de vista musical, todo se reduce al bombo con platillo acompañando al cantor solista y al coro que suele ser toda la murga respondiendo al unísono. La rítmica tradicional del bombo para el baile está cercana por momentos a la milonga, a cierta música brasileña del ´30 o algunos ritmos tropicales del ´50, y tiene muy poco que ver con la del candombe o la murga uruguaya, a pesar de que el primero fue común a las dos orillas en algún momento.

En cuanto a las letras, están generalmente montadas sobre canciones conocidas, y cuentan con la ocurrencia de los buenos letristas, que son capaces de escribir sobre los acontecimientos más cotidianos, política o lo que sea con simpleza y picardía, pero echando una mirada irónica, Discepoliana, sobre la realidad.

Pero es un género que además, integra lo teatral, lo visual. Al pulso del bombo se produce una especie de rito donde los estandartes, dados, globos y banderas se bambolean ocupando todo lo ancho de la calle. Con el brillo de sus levitas, los murgueros avanzan, como diría Pedro Orgambide, domando un potro invisible.

Directores, mascotas y fantasías pasan bajo lamparitas de colores de cuatro o cinco corsos mal pagos por noche, dejando el alma en cada uno de ellos. y marchando gracias al incansable motor del bombo.

La murga no es un baile que invite a la participación del público. Es más bien una demostración de virtuosismo, una exorcizante serie de saltos, patadas al aire y contorsiones increíbles.

Y a pesar de lo que dicen muchas letras, no creo que la murga se movilice en la actualidad solo por la alegría. Resulta en realidad una extraña mezcla de sentimientos que solo son posibles de expresar en el breve espacio que duran los carnavales.

En esta orilla del Río de la Plata, la murga parece estar relegada a lo marginal, al lumpenaje. Pero es preciso observar que desde los márgenes de la ciudad, muchas veces suelen nacer las expresiones artísticas y populares más ricas y duraderas. (El musiquero Nro 90 Febrero de 1994 Gustavo Mozzi y el murgón, en nota: “Cabecita a toda honra”)

4º bis Géneros del Carnaval Porteño

Los géneros de carnaval originarios de la ciudad de Buenos Aires, y otros géneros que participan en los festejos porteños son, según la clasificación de la Comisión de Carnaval (Ordenanza 52039):

A) Murga Porteña

1) Centro Murga.
2) Agrupación Murguera.
3) Murgas Infantiles.

B) Agrupación Humorística-Musical

C) Otros géneros


A) 1. Centro Murga

El Centro Murga recrea el estilo de la Murga Porteña tradicional, característica del carnaval de la Ciudad de Buenos Aires. Se conforma de la siguiente manera:

Integrantes:

  Niñas y niños (mascotas).

  Mujeres.

  Hombres.

Desfile de entrada y salida:

Estructura:

  Estandarte.

  Mascotas.

  Murgueras.

  Percusión.

  Murgueros.

  Fantasías (disfrazados, banderas, sombrillas, dados, cabezudos), que se ubican en diferentes lugares del desfile.

Espectáculo: Una vez que los integrantes se hallan sobre el escenario, el espectáculo se compone de la siguiente manera:

  Glosa de Presentación.

  Canción de Presentación.

  Canción de Crítica.

  Glosa de Retirada.

  Canción de Retirada.

La Canción de Homenaje es opcional en el espectáculo.

Las melodías que se utilizan pueden ser inspiradas en canciones populares o composiciones propias y originales.
El formato de la canción de murga porteña es estrofa (cantada por solista o dúo) y estribillo (cantado por el coro).

Instrumentos:

El instrumento característico de la Murga Porteña es el bombo con platillo; el mismo tendrá que componer el 70 % de los instrumentos de percusión del Centro Murga y será quien guíe la rítmica.
También es característico el silbato.

Demostración de Baile:

La demostración de baile podrá realizarse en forma individual o conjunta, y será elección de cada agrupación que la misma se realice en el escenario o en el piso. Por otro lado, deberá tenerse en cuenta que no es obligación de las agrupaciones realizar la demostración en un momento específico de la actuación sino que en dicho caso deberá tenerse en cuenta el baile que la murga realice durante toda la presentación.

Vestimenta:

En su vestimenta, cada Murga Porteña utiliza los colores que la caracterizan y la representan. Los trajes son confeccionados en telas brillantes, como raso o la tafeta.

El tipo de vestimenta a utilizar será levita, casaca o rumbera y pantalones o pollera. Se le puede agregar el uso de galera, sombrero y guantes, procurando rescatar la ropa utilizada por los "dandys".

La vestimenta suele decorarse con apliques bordados en lentejuelas y otros materiales con brillo.
Se deberá considerar una uniformidad en los trajes para cada grupo del centro murga (percusión, murgueros/as, fantasías, etc.).

A) 2. Agrupación Murguera

El Estilo de la Agrupación Murguera se basa en la Murga Porteña. Puede presentar modificaciones o algunos agregados siempre manteniendo su raíz, que es la Murga Porteña.

La Agrupación Murguera puede presentar variantes en los siguientes aspectos:

Integrantes: no siempre presenta niños y niñas (mascotas).

Desfile: orden de formación, que por lo general presenta hombres y mujeres mezclados.

Instrumentos: puede presentar instrumentos melódicos. Por otro lado, el bombo con platillos será el instrumento quien guíe la rítmica y deberá presentar un 70% de dicho instrumento.

Coros: las canciones pueden ser interpretadas por más de dos personas, pero sus arreglos musicales no pueden remitirse a otros estilos ya conocidos que no sean representativos de estilos porteños.
Si es imprescindible que mantenga determinados temas que son el corazón de la Murga Porteña.

Espectáculo: el eje del espectáculo es el mismo que el explicado para el Centro Murga.

Vestimenta: ídem Centro Murga.


A) 3. Murgas Infantiles

Dichas agrupaciones se encuentran integradas por chicos de hasta 15 (quince) años. Las Murgas Infantiles desarrollan el género de Centro Murga.


B) Agrupación Humorística Musical

Inicialmente, se formaban en el barrio de La Boca, y sus personajes retrataban a los inmigrantes.

Integrantes: son entre 40 y 100 personas que se disfrazan de distintos personajes y van haciendo parodias a lo largo de su recorrido callejero. Cuentan también con hombres travestidos.

Canciones: Por lo general, van cantando todos juntos durante su caminar callejero.


C) Otros géneros no originarios de Buenos Aires que participan del carnaval porteño

  Conjunto de Carnaval del Norte Argentino

  Comparsa de Caporales

  Grupo de Percusión

  Murga Uruguaya

  Conjunto de Carnaval Andino

 

5º Orígenes

Música Afro – Otros carnavales – Combinación de aportes culturales.

Buenos Aires tiene, en su larga tradición carnavalera, el festejo barrial donde las murgas son el alma y la expresión más genuina del carnaval, y llevan sobre sus hombros un pasado propio, en el que no faltaron prohibiciones, azotes, penas y desapariciones.

Desde los edictos y proscripciones impartidas por virreyes, con amenazas de excomuniones por parte de los obispos coloniales, hasta el decreto de la última dictadura militar en 1976, que borró del calendario el feriado de lunes y martes de carnaval, la fiesta recorrió un sinuoso camino.

En 1820 un comentario del diario La Gaceta Mercantil decía, frente a un edicto prohibitivo de los festejos de carnaval, que "nos ha sido satisfactorio que el señor juez de policía haya dictado medidas que pongan en tortura a todos los proselitos del célebre carnaval, inventado para el escándalo más terrible de todas las pasiones juntas".

Después vino la orden de prisión, decretada por Rosas en 1844, para quienes contravinieran la prohibición de festejar el carnaval; y tras su caída, se restablecen las fiestas, pero con medidas muy estrictas de control.

En 1869 se realiza en Buenos Aires el primer corso con comparsas de negros y de blancos tiznados, que relucían con sus disfraces y su ritmo, mientras su canto y su baile alocado y armónico disparaba piernas y brazos al aire.

Comenzaron a surgir las agrupaciones de carnaval por barrio, y cada barrio de la ciudad a tener su corso. Décadas del siglo XX por las que decayeron y resurgieron los festejos, en los que las murgas alzaban su canto picaresco, satírico y de crítica social y política, como en la actualidad.

Es el homenaje al "Dios Momo", quien en la mitología griega personifica tras una máscara la crítica jocosa, la burla inteligente, mientras la cabeza de muñeco simboliza la locura.

La época que más recuerdan los viejos murgueros es la década del 40 como uno de los momentos de mayor brillo del festejo carnavalero. Atrás había quedado la crisis económica del 30 que apagó por un tiempo ese espíritu, y después vendrían nuevas luces y nuevos apagones.

Zigzagueando entre la pasión, las prohibiciones y las crisis, las murgas y los corsos recorrieron las calles porteñas. El año 30 había dejado la experiencia del barrio como núcleo aglutinador de las agrupaciones de carnaval, que se nutrían del café, la parada, la esquina, el fútbol.

Más tarde, en los años de la última dictadura, si bien algunas muy pocas murgas mantuvieron una restringida y recortada actividad en espacios cerrados, la murga y el carnaval se cerró sobre sí mismo frente a tanta prohibición, censura y represión. El silencio se había impuesto en las calles a punta de fusil que asomaban de los falcon.

En la última década, la recuperación del carnaval porteño se hizo carne en el sentir de las agrupaciones carnavalescas, las que instalaron en pleno centro de Buenos Aires a sus murgas reclamando aquellos tradicionales feriados.

En este marco, lograron en 1997 ser declaradas, por ordenanza 52039, patrimonio cultural de la ciudad, y reinstalar así a las murgas en parques y plazas, donde se preparan durante todo el año.

Mientras tanto, la organización de los festejos fue encontrándose con su historia: el corso barrial, donde se agolpa la gente para ver pasar el desfile de las murgas hasta que llegan al escenario y despliegan su canto y su baile, al compás del bombo con platillo, elemento distintivo de la murga porteña.

(Fragmentos y recopilaciones de archivo de diarios y de Agrupación Murgas)

6ºbis Murga porteña Vs Murga uruguaya - otras

Qué es lo que caracteriza a las murgas de Bs. As.?

Por un lado la riqueza en el lenguaje corporal, hay una gran variedad de pasos: la patada, el borracho, los movimientos aéreos, retorcidos, con una gran descarga. Y cada barrio tiene su forma de bailar. En Uruguay o en España, por ejemplo, tiene mucha más importancia el canto, este aspecto está muy desarrollado. Aquí lo principal, hasta ahora, es el baile. El género está evolucionando mucho por la gran cantidad de gente que se vuelca a participar. Otro aspecto interesante es el tema del disfraz. En el traje del murguero convive su altar. A diferencia de Brasil, en donde toda la comparsa lleva el mismo traje, acá cada uno lleva su levita, sus lentejuelas, pero adorna y enriquece su traje con sus propios símbolos o íconos. Así ves en una misma murga al hincha de River y al de Boca bailando juntos. Otra diferencia es que acá las murgas están compuestas por aficionados, no se trata de profesionales que ganan dinero por participar de la murga. Esto es fundamental, hay una tendencia desde el Poder a convertir todo en espectáculo. En Gualeguaychú, que es el carnaval más importante del país, también está sucediendo. Aquí no, son organizaciones libres, y eso lo hace muy auténtico.

7º El Teatro callejero – circo criollo

 el verdadero circo criollo nace cuando los hermanos José Antonio (Pepe) y Gerónimo Podestá estrenan la versión pantomímica de la obra de Eduardo Gutiérrez "Juan Moreira", poniendo en juego algo de la identidad Argentina y Sudamericana, por haber sido el primero que dejó de imitar las artes provenientes de Europa.


El circo fue el espectáculo más popular en estas tierras, durante los tiempos de la colonia y los de la vida republicana independiente.

Durante el período rosista, el teatro y las formas del espectáculo en general, tuvieron un fuerte impulso y apoyo oficial, incluso se conformó una escuela de actores criollos. Los federalistas veían con gozo, al final de cada función, la quema de un desleal con el nombre de algún unitario refugiado en Montevideo.

En 1877 se encuentra con los hermanos Podestá. Raffetto contrata a los jóvenes hermanos uruguayos durante seis meses para realizar una gira por el sur de la provincia de Buenos Aires. No sólo compartían un contrato laboral sino además la sangre genovesa.

Además de Raffetto, dos fueron los payasos que conquistaron al público de fin de siglo: Pepino 88 y Frank Brown. Este último, a quien Rubén Darío elogiara en su "Autobiografía", llega a estas tierras en 1884 con un estilo distinto al del clown criollo. El inglés nacido en Brighton en 1858 aparece en las carteleras como "El rey de los clowns". Conoce el español y los niños los aclaman cuando lanza golosinas de una cesta a las tribunas. Prepara un espectáculo en clave de sátira, en el que se propone como candidato al Congreso en plena campaña electoral de legisladores en Buenos Aires (1884)

Durante algún tiempo Brown trabajó en sociedad con los hermanos Podestá.
Pepino 88, creado por Pepe Podestá, además de sus habilidades de músico y cantante, desarrollaba una suerte de espectáculo interactivo con el público con quien dialogaba y a quien involucraba en su propuesta de humor.

Pepino el 88 fue un payaso y modelo del cómico rioplatense. El famoso personaje nació en 1881 cuando a Pepe, que era acróbata en la compañía ecuestre de Félix Hénault, le tocó reemplazar a un payaso enfermo. Se hizo llamar Pepino, y la gente le agregó el 88 porque la cifra parecía dibujada por los parches en la chaqueta de su padre con que fabricó su improvisado traje. Sus sátiras políticas o sus imitaciones del "niño bien" o el "compadrito" influyeron en generaciones de cómicos y monologuistas, desde Florencio Parravicini hasta Enrique Pinti.

El Circo Criollo

Simplificando, se puede decir que el circo criollo es aquel que tiene pista y escenario o primera y segunda parte. La primera parte es aquella que se desarrolla en el picadero, que en "El circo Criollo" no se cubre de arena, sino de dorado aserrín y donde se despliegan las habilidades, los números de trapecio, contorsiones y la infaltable pareja cómica "tony y payaso o clown". La segunda parte es la de actuación (el drama criollo)

 Se dice que el circo criollo deja sus memorias en la murga ya que en el teatro de la época se incluía el desfile de personajes antes del espectáculo propiamente dicho como lo hacen en su entrada a caballo o desfile introductoria.

Además de la sátira introducida como forma de humor que luego se verá reflejada en los textos de las críticas murgueras. Siempre introduciendo temas políticos tratados con el mejor humor. También influyendo con sus técnicas de clown y teatrales que recrean las murgas.

8º La Música – El ritmo – El bombo

EL BOMBO: hablaremos un poco más del bombo, y de la percusión en general en las agrupaciones artísticas de Carnaval.

Es cierto, como afirman algunos eruditos de la cultura popular urbana, que la murga porteña es bombo con platillo y silbato, y aunque algunas bibliografías no lo mencionen existen algunas agrupaciones, que cultivan ese estilo. Pero también es cierto que las nuevas generaciones han ido explorando un poco mas en la esencia de los tambores, y hoy en día podemos hablar de baterías de murga compuestas por bombos con platillo, platillos, redoblantes, surdos, repiques, timbales, casetas, campanas, cornetas y por que no hasta algún tamboril de candombe. Aquí me gustaría destacar la exploración de ritmos lograda de la mano de Arrebatalagrimas, Resaca de Carnaval y Descontrolados de Barracas. Además  podemos encontrar  un cacerolazo que se convierte en ejercicio rítmico, como lo demuestra murga Los que Quedamos en su show, o tener los platillos prendidos fuegos, como los Pitucos; o como las viejas agrupaciones barriales, donde luce el bombista acróbata, tal es el caso de los Caprichosos de Mataderos, Pegotes de Florida, Caprichosos de Caseros y tantas otras.

En el caso de las provincias se puede observar en el litoral y Santa Fé una fuerte presencia del Samba Brasileño, y en el caso de los cuyanos, una muy marcada influencia de la murga uruguaya.

Tal es así que en el caso de los percusionistas cada vez se abre mas el oído y el corazón, y hasta han experimentado e investigado las posibilidades de la chacarera y el hip hop en el bombo con platillo.

LOS COROS: en la murga se toman canciones populares, cuanto más conocidas mejor y se cambiar las letras logrando de cualquier canción una crítica social con fundamento y alegría y buen humor.

LA MÚSICA: une estas dos grandes prácticas; la de silbatos y percusión y las canciones que populares, adoptan una nueva rítmica al cantarse al son de los bombos. Formando así la murga que conocemos y escuchamos con tanta atención para comprender ese texto que nos habla de la sociedad y nos dibuja una sonrisa.

ritmo de murga uruguaya

candombe

ritmo de murga uruguaya completa

ritmo de murga porteña

9º La Danza

El cuerpo es la vida. El tambor marca el origen del sonido de la vida.
Tiene que ver con el primer registro existencial de la energía que somos.
Con el ritmo pulsátil de todos nuestros sistemas.
El latido del corazón, el flujo respiratorio, la circulación de la sangre, los espasmos peristálticos y cada uno de los movimientos que se producen en el cuerpo van configurando un ritmo propio; el ritmo interno particular, que nos caracterizará a lo largo de la vida.

Todo lo vivo percute, late, se mueve; planetas, vegetales, animales, humanos, estamos interrelacionados por el pulsar, creando un ritmo cósmico. En cada ritual de tambores estamos recreando el pulso del átomo. Estamos usando el ritmo para comunicarnos y despertar el verdadero Ser que somos, y del que nos fuimos alejando por las pautas que desarrollamos para defendernos de las imposiciones culturales, sociales, etc.

El golpe del tambor nos lleva al origen, el movimiento es la herramienta para descontracturar y permitir que huesos, músculos y articulaciones se expresen sin interferencias. Con nosotros y con los otros. nos conecta íntimamente al funcionamiento de nuestro sistema psicoanatomofisiológico y nos remite al ritmo primitivo de la humanidad.

Así es como se unen danza y ritmo una expresando el movimiento necesario del cuerpo expresando lo que la otra dice con los tambores.