CUANDO LOS PADRES CANTAN...

  
Trabajo realizado durante el año 2002 en la Escuela Nº 501 de La Matanza.

 

Musicoterapeuta: Patricia Pereira

 

Diagnóstico Institucional

 

La Escuela de Educación Especial Nº 501 está ubicada en el centro de Ramos Mejía. Asisten a esta institución niños desde la edad de 4 años hasta adolescentes con debilidad  mental.
La población escolar proviene de diferentes zonas del partido de La Matanza, algunas de ellas con serias problemáticas socioeconómicas y culturales.
 Alrededor de 10 padres  permanecían en la puerta del establecimiento ya que, por razones económicas, no contaban con los medios para realizar cuatro viajes diarios.
Al observar esto, junto con la dirección de la escuela, comenzamos a pensar en la posibilidad de realizar alguna actividad alternativa y beneficiosa  para ellos.
 

 Hipótesis de Trabajo

Creación de un Coro para padres, en horario escolar.
Frecuencia: semanal, no superando la hora de encuentro.

 

 

FUNDAMENTACION DEL PROYECTO

Creo que los individuos continuamos desarrollándonos durante toda la vida. Si estimulamos la creatividad, sabremos que un adulto producirá como ejercicio cotidiano,  una red de actividades mentales motivadas por su curiosidad  e interés durante períodos cada vez más largos, cambiando sus focos de interés progresivamente e interesándose por cierta clase de información y dejando otra de lado,  construyendo  así, lentamente, un sistema de pensamiento cada vez más completo, proyectándolo a todas las áreas de su vida, afectando  no solo el ámbito escolar, sino el familiar y el comunitario.

ACTIVIDADES   PROPUESTAS

Ejercicios de relajación  del aparato fonorespiratorio.
Ejercicios de respiración.
Vocalización.
Selección del repertorio.
Presentación oficial en la Fiesta de  Fin de Año.

Recursos:
Salón de la escuela.
Canciones.
Instrumentos musicales.
Equipo de audio.

 

EVALUACIÓN

 

Algunos resultados fueron:
_   El logro de un espacio propio y con intereses personales.

_ Haber comenzado el trabajo personal de descubrir su placer por este tipo de expresión artística, tema casi oculto en cada uno de ellos.

 

_  Haber revisado cada historia musical y, por ende, cada historia personal, compartiendo con el grupo, no solo las actividades propuestas anteriormente mencionadas, sino también experiencias de vida.

_Haber extendido a su entorno  familiar la propuesta.

_Comprometerse en una actividad  donde no estuvieran sus  hijos avasallando, sino acompañándolos en este espacio con ellos.

_Sentirse capaces de poder lograr objetivos diferentes y compartidos con un grupo de pares.

Quisiera compartir algunas reflexiones escritas de los participantes del grupo

 

 

 

 

 

 

 

 

MI PROPIA REFLEXION

 

Para mí, desde lo profesional, fue una experiencia muy importante, ya que pude  presenciar el proceso desde su inicio, cuando algunos papás comenzaron el trabajo sumamente tímidos y, si bien tenían  ganas de trabajar, se les presentaban muchas resistencias al relacionarse con su  cuerpo.
Como primer mecanismo de defensa comenzaban a reírse y hacer chistes a cada momento, por lo menos durante los  primeros encuentros. Paulatinamente, comenzaron a soltarse, a concentrarse en el momento de la relajación,  al punto tal que durante los últimos ensayos, ellos me pedían más tiempo para esta actividad y me comentaban que utilizaban los ejercicios aprendidos en los momentos personales de mayor agotamiento físico o mental.
   Una vez lograda cierta introspección en cuanto a la relajación, avanzamos sobre la técnica de respiración. Aprendimos que hay distintas formas de respirar, jugamos con ellas y las  relacionamos con diferentes estados de ánimo, para por último aprender la respiración costodiafragmática, que fue la que utilizamos para cantar.
   Como último  tema, tomamos la selección del repertorio, que durante el 2002, constó de 6 canciones elegidas entre todos y sobre la interpretación del mismo, ajustando algunos detalles muy leves, porque mi intención en este punto, fue apenas comenzar a transitarlo, para no cansarlos con muchas exigencias.
Si bien hubo algunos pequeños conflictos grupales totalmente esperables, los fuimos resolviendo como grupo de adultos, hablando y tratando de llegar a una solución.
Poco a poco, podía observar como dejaban de  preocuparse tanto por la opinión del otro, o por lo que hacía o no su compañero, y, con gran valentía y despojados de sus propios fantasmas, comenzaron a tararear melodías, a interpretar, a poner  su propio sentimiento sobre cada nota cantada. Lo estrictamente musical quedó, y queda por ahora para mí, relegado para trabajar más adelante.
Primero teníamos que caminar sobre aquel sendero, porque sin esa experiencia, lo estético resulta  totalmente estéril y sin significado, no  tanto para los oyentes, sino para ellos y para mí.  
 Hacia el  final del año, contamos con el acompañamiento en nuestras  presentaciones de  Germán, un charanguista amigo , de Luis que nos acompañó con su piano grabado (porque por sus horarios no le permitían estar con nosotros  en vivo), y de Araceli, que en el cierre del año nos acompañó con su jembé, dándole a nuestro trabajo realizado,  nuevas perspectivas para el futuro.    
El último día de  reunión fue muy emotivo y si yo tenía alguna duda sobre la utilidad del taller, ahí se despejó mi panorama, fue muy movilizante para cada uno de ellos hablar , y para mí escucharlos, sobre lo que significó este espacio en su evolución personal, en el desarrollo de su autoestima, en sentirse con derecho a tener una actividad placentera y no tener culpas ,el haber descubierto que tienen algo de sí mismos para dar.
  Creo que fue el puntapié inicial a un espacio nuevo, estimulante, creativo y necesario ya que  través de  este proyecto, que recién comienza, logramos que cada uno de nosotros sintiera que no todo está dicho, que todavía algunos sueños  pueden hacerse realidad.